Tiene que ser posible el encuentro de tu cuerpo y el mío sobre una calle poblada, caminando los dos mirando el rostro de todos los personajes que se cruzan al paso.
Primero, deben existir unas miradas cómplices entre nosotros, entre todos los rostros ajenos que van a estar observándonos mientras lo hacemos. Luego debemos reír, cada uno en su lugar, sin razón alguna, debemos reír despacio para que la gente no nos mire demasiado. Después debemos acercarnos de a poco, intentando que la gente no se de cuenta de la aproximación de nuestros cuerpos. Lentamente nos mezclamos con sus figuras, nos hacemos participes de ellos para no interrumpir su caminar y vamos entremezclándonos con sus pasos, su rapidez en la calle.
En este punto se debe tensar el aire que respiramos, y un miedo abrumador debe atravesar nuestros cuerpos mientras nos aproximamos. Para cuando ya estamos lo suficientemente cerca como para mirarnos sin desviar la mirada a otro, comenzamos a temblar despacio, sintiendo como nuestras piernas pierden poder al paso. Luego debemos mirar en varias direcciones dejándonos llevar por el pánico a mostrarnos frente a toda la muchedumbre; debemos desviar las miradas, aún así debemos seguir jugando con ellas, entre nosotros.
Finalmente cuando estamos bastante cerca y el miedo ya nos ahoga de tanto perder nuestra vista, debemos dejar de caminar. Parar el paso al mismo tiempo y mirarnos fijamente, dejar que la gente pase a nuestros lados, dejar que sus miradas nos abriguen y debemos tomar nuestras manos, apretarlas suavemente. Ahora las miradas de la gente se harán más directas. Se debe dejar que no interrumpan nuestra vista en los ojos del otro. Luego de tomarnos las manos debemos hacer que el aire entre nosotros se reduzca cada vez más. Nos lamemos los labios mientras nos vamos acercando y sonreímos (la sonrisa debe permitirse para liberar un poco de miedo y tensión). Después de aproximarnos como para que los labios rocen, abrimos nuestras bocas dejando entrever nuestros dientes y nuestra lengua, sacando esta última de a poco, dejando que el aire la enfríe mientras nuestras manos comienzan a temblar. Debemos sentir el sacudir de cada uno a través de los dedos.
Al estar las lenguas afuera, debemos juntarlas al igual que nuestros labios. Debemos cerrar los ojos sin tomar en cuenta el halo de gente que se ha formado a nuestro alrededor. Debeos dejar de escuchar las palabras de la gente sobre nosotros y comenzar a rozar nuestros labios y meter nuestras lenguas en la boca del otro. Besarnos y dejar que nadie interrumpa.
Luego de un tiempo debido, debemos abrir los ojos, separarnos y seguir caminando. El miedo nos debe invadir el cuerpo, sofocarnos e incluso ahogarnos, debemos mirar a todos lados sintiéndonos observados, debemos separar nuestras manos y volver al punto inicial, donde nuestros cuerpos se hundían en la distancia y nuestras miradas golpeaban los rostros ajenos.
Sunday, January 6
Instrucciones para besarte en público
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Filmosonic XL
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Monday, December 10
Sólo a veces
sólo a veces,
puedo encontrarme tirada sobre mi cama,
descansando el cuerpo,
todo mi resto que deja el día,
todos estos inmensos días bajo la presión de tu pecho.
A veces puedo verme escuchando el silencio sobre las sábanas,
escarbando entre ellas para encontrar restos de tu aroma,
restos de tu paso por aquí,
restos de mi corazón envejecido con la fatalidad de tu ida.
A veces,
puedo verme llorar.
Es en esas veces,
en todas aquellas en las que puedo aún recordarte,
en las que me recorren el sudor cuando encuentro el ahogamiento en otras bocas,
con salivas que no me pertenecen,
con carne que no me satisface,
con miradas al aire que no penetran dentro, que no alcanzan a tocarme;
es en esas veces cuando, sólo a veces,
puedo encontrarme tirada sobre mi pecho,
en el suelo,
agonizando por no verte,
por no estar viendo tu rostro tocando el mío,
por no abrigarme bajo el cielo de nuestros pasos,
de nuestros errores,
de nuestras tantas faltas por intentar acercarnos,
porque a veces y,
sólo a veces,
nos abrazamos.
Y a veces,
sólo a veces,
puedo encontrarme tirada sobre mi cama,
descansando mi cuerpo,
todo el resto que me deja el día,
todos estos inmensos días bajo la presión de tu pecho,
de tu ahogamiento,
de tu alejamiento,
de tu ida;
porque a veces y,
sólo a veces,
nos amamos.
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Filmosonic XL
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Thursday, November 8
Hoy
Hoy atrapo mis manos en tu nombre,
las dejo atadas,
amarradas a tu cuerpo,
a tus fragmentos.
Hoy me atrapo aún más en tu nombre,
me dejo atado,
amarrado a tu cuerpo,
a tu no dejar.
Hoy, es con otros con quien dejas
con quien dejas de mirar-me
y escondes tus sonrisas,
no te importa más la vida
con otros, que cuando es conmigo.
Hoy, no te importa con quien dejas
porque lo dejas, lo haces y te mezclas,
te borras y no te apasiona la cicatriz
enferma de mis labios
que te llaman
amarrados
a tu cuerpo.
Hoy atrapo mis manos a tu nombre,
no me dejo un poco,
tu, en cambio, te dejas todo,
te liberas, no te libero,
te escondes las sonrisas
y te vas.
Hoy amarro tu cuerpo,
y te vas.
Hoy me amarro tu cuerpo,
y te vas.
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Filmosonic XL
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